Historia y Naturaleza

Desde los albores del puerto, el Faro Mazatlán atestigua y acompaña al pujante crecimiento de la ciudad. El Faro Mazatlán se encuentra en la selecta lista de los faros del mundo asentados en montículos naturales que rebasan los 150 metros de altura.

La ubicación y altitud de la isla del Crestón fue aprovechada para guiar a los navegantes con rudimentarias fogatas, antes de que se instalara en 1879 una primera lámpara encendida con aceite, cuyo haz luminoso se lograba con la combinación de espejos y una lente Fresnel. Sin embargo, la señal estacionaria se confundía con estrellas, por lo que, en 1905 fue cambiada por una lámpara giratoria iluminada por gas de hidrógeno. En 1930, la isla del Crestón se conectó a tierra firme a través de un relleno y terraplén. En 1933, una lámpara eléctrica sustituyó a la de hidrógeno y se mantuvo en operación hasta agosto de 2021, al ser reemplazada por un moderno equipo de iluminación. La lámpara actual cuenta con un alcance y distancia de penetración lumínica de hasta 24 millas náuticas, atributos que cumplen con las normas internacionales de la Asociación Internacional de Señalización Marítima.

Con sus 157 metros sobre el nivel del mar, el Faro Mazatlán es el lugar con las vistas más espectaculares de la ciudad, de la zona portuaria y del océano Pacífico, complementado con una gran biodiversidad de plantas y animales silvestres que lo habitan. Por ello, mazatlecas y mazatlecos orgullosos e interesados en su conservación y sostenibilidad, desde 2019 han unido esfuerzos para que este patrimonio histórico, cultural y natural de tanta relevancia, sea el objeto social de la organización ciudadana de asistencia privada Parque Natural Faro Mazatlán I.A.P., con la misión, visión y valores citados a continuación:

Biodiversidad

El bosque seco tropical es el lugar de encuentro de dos mundos: el desierto al norte y la selva tropical al sur. Las especies que lo habitan poseen increíbles adaptaciones para soportar una prolongada sequía y luego aprovechar las bondades que trae la corta época de lluvias. Adicionalmente, el Cerro del Crestón tiene la cualidad de ser habitado por especies adaptadas a la salinidad propia de su situación geográfica.

En el Parque Faro Mazatlán se encuentran comunidades vegetales de la selva baja, conformada por especies de árboles pequeños y de mediana altura que pierden sus hojas durante la época seca del año. Estas especies, junto con la selva espinosa, propias de climas cálidos con lluvias escasas, han logrado adaptarse e incluso desarrollar una diversidad de especies endémicas.

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Este tipo de ecosistema es uno de los más amenazados del país y del mundo. Los artículos 101, 101 BIS y 102 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) incluyen como prioridad la preservación y aprovechamiento sustentable de ecosistemas selváticos.

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Te invitamos a conocer y participar en nuestro proyecto en la plataforma de Naturalista. Da clic y únete o conoce más de las especies que aquí habitan.

Caracol púrpura pansa

Plicopurpura columellaris
Fotografía de gustavocruz

Algodón mexicano

Gossypium hirsutum
Fotografía de aniruddha_singhamahapatra

Cruceta

Acanthocereus occidentalis
Fotografía de verorico

Pepino de mar arenero

Holothuria inornata
Fotografía de biobany

Hormiga (sin nombre común)

Dorymyrmex insanus
Fotografía de threeagoutdoors

Mazacuata

Boa sigma
Fotografía de omarcarax